El virus del papiloma humano es un grupo grande de virus de los
cuales se han identificado más de 80 tipos, de éstos cerca de 40
infectan el aparato genital masculino y femenino.
Estos virus producen infecciones de piel y también afectan las mucosas
del tracto anogenital, el oral (boca, garganta) y respiratorio.
En la piel las lesiones más frecuentes son las verrugas cutáneas,
también llamadas verrugas vulgares y las verrugas plantares, que son
lesiones en las plantas de los pies, a menudo dolorosas.
Las lesiones anogenitales incluyen las verrugas genitales (condiloma
acuminado, cresta de gallo) que son formaciones carnosas con aspecto
de coliflor que aparecen en las zonas húmedas de los genitales. Las
verrugas genitales, por lo común, son causadas por los tipos VPH-11 y
VPH-16. Estos tipos de VPH también pueden producir verrugas en el
cuello del útero, en la vagina, la uretra y el ano.
En el boca y garganta el virus del papiloma humano produce el
papiloma oral y el papiloma laríngeo. También producen el papiloma
de la conjuntiva del ojo y el papiloma nasal.
Los virus del papiloma humano también están relacionados con varios
tipos de cáncer, entre los cuales se incluyen: cáncer del cuello del útero
(cervicouterino) y cáncer de varios órganos, tales como: amígdala,
faringe, esófago, mama, próstata, ovario, uretra y de piel.
El cáncer del cuello uterino es el segundo cáncer de la mujer en
frecuencia en todo el mundo después del cáncer de mama y es el
principal cáncer de la mujer en la mayoría de los países en vías de
desarrollo, donde ocurre el 80% de los casos de cáncer de cuello
uterino. Se estima que causa alrededor de 500.000 muertes al año en
todo el mundo. Su frecuencia es mayor en países en desarrollo.
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La investigación médica ha podido demostrar que el virus del papiloma
humano es la principal causa del cáncer invasor de cuello uterino
(cáncer cervicouterino) y de neoplasia intraepitelial cervical (NIC 1, 2 y
3). Las neoplasias intraepiteliales o NIC I, II y III son etapas previas
al desarrollo del cáncer cervicouterino.
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Los virus de papiloma humano se dividen en dos grandes grupos
dependiendo del riesgo que tienen de provocar lesiones cancerígenas:
alto y bajo riesgo.
Se denomina factor de riesgo a aquel factor asociado con el riesgo de
desarrollo de una enfermedad pero no suficiente para causarla. Es
necesario la presencia de otros factores asociados para causar la
enfermedad (conducta sexual, inadecuada nutrición, tabaquismo, etc.)
VPH de Bajo Riesgo
Virus de papiloma humano de bajo riesgo se les llama a aquellos cuyo
riesgo de provocar cáncer es bajo y son el VPH 6, 11, 40, 42, 53, 54 y
57. Los VPH que provocan verrugas genitales, también llamado
condiloma acuminado y cresta de gallo, están en este grupo.
VPH de Riesgo Alto
Los virus de papiloma humano de alto riesgo son los que se
encuentran con mayor frecuencia asociados en los casos de cáncer de
cuello uterino e incluyen el VPH 16, 18, 31, 35, 39, 45, 51, 52, 56 y 58.
De estos tipos el VPH 16 y el 18 son, sin duda, los más importantes
dado que se encuentran con más frecuencia vinculados al cáncer
cervicouterino.
Modo de Transmisión
Las verrugas vulgares pueden autoinocularse. Las verrugas genitales
pueden transmitirse por contacto directo de la piel con las verrugas.
Las infecciones en el cuello uterino y en la vagina por lo general se
transmiten por contacto sexual, no obstante hay evidencia de otras
formas de contagio como son: mesas de exploración ginecológica,
instrumentos médicos inadecuadamente esterilizados, las perillas de
las puertas de los baños, juguetes sexuales. No obstante, no se ha
probado totalmente estas fuentes de contagio debido a la
imposibilidad de cultivar el virus. 4
Otra forma de contagio es de la madre al niño durante el parto en los
casos que existen verrugas genitales en el canal vaginal. En estos
casos puede producirse en el niño un cuadro muy grave denominado
papilomatosis laríngea. Este tipo de transmisión del virus es poco
común.
Período de incubación:
Es muy variable. Por lo general de dos a tres meses1, aunque puede
ser de años.5 La mayoría de las infecciones transcurren sin lesiones
aparentes y desaparecen sin dejar evidencias de la infección. Un
porcentaje pequeño de las infecciones persisten al cabo del tiempo
provocando lesiones detectables a simple vista o mediante
procedimientos médicos como el Papanicolaou o la colposcopía.
Frecuencia de la Infección por Virus del Papiloma Humano
Estudios realizados en los Estados Unidos han demostrado que la
infección por el Virus del Papiloma Humano es muy frecuente entre la
población. Se calcula que un 1% de la población sexualmente activa
tiene verrugas genitales; 4% de la población podrían tener lesiones
por VPH si se evalúan mediante la colposcopía; cerca de un 10% de la
población serían VPH positivos aunque tendrían una colposcopía
negativa y, por último, un 60% de la población podrían tener
anticuerpos detectables en su cuerpo que indicarían que en algún
momento se han expuesto a algún tipo de virus del papiloma
humano.4
En el mundo la mayor frecuencia de virus de papiloma humano de alto
riesgo se encuentran en África y América Latina (VPH 16, 18, 31, 35,
39, 45, 51, 52, 56 y 58) De éstos el más frecuente en América Latina
es el VPH-16. En Centroamérica y Suramérica también son frecuentes
los virus de alto riesgo VPH-33, VPH-39 y VPH-59.
Factores de Riesgo asociados al VPH para el Desarrollo de Cáncer
Cervicouterino
Como vimos anteriormente solo una pequeña parte de las infecciones
crónicas por VPH evolucionan de neoplasia intraepitelial cervical (NIC) I
a NIC II, NIC III y cáncer cervicouterino. Se han encontrado algunos
factores de riesgo asociados al VPH que son determinantes para que
esta evolución hacia el cáncer se dé, los más importantes son: 3
1. Conducta sexual
2. Consumo de tabaco.
3. Mujeres con alto número de embarazos
4. Sistema inmunológico deprimido.
5. Uso prolongado de anticonceptivos
6. Nutrición
1. Conducta Sexual
Se considera el principal factor de riesgo. El inicio precoz de relaciones
sexuales (antes de los 20 años) y el número de compañeros sexuales
aumentan el riesgo de cáncer cervicouterino. Se ha demostrado la
presencia de VPH cervical o vulvar en un 17-21% de las mujeres con
una pareja sexual y en 69-83% de las mujeres con 5 o más parejas
sexuales.5
La promiscuidad sexual del hombre también constituye un factor de
riesgo dado que en sus múltiples contactos sexuales se contamina con
virus de papiloma que trasmite después a su pareja.
En población de prostitutas la frecuencia de infección por virus de alto
riesgo VPH-16, 18, 31 y 58 es hasta 14 veces más frecuente que en la
población general.5
2. Consumo de Tabaco
Las mujeres fumadoras tienen un riesgo mayor de padecer de cáncer
del cuello uterino que las mujeres no fumadoras. Estudios de
investigación han demostrado que en el moco cervical (sustancia que
reviste la mucosa del cuello del útero) hay una concentración elevada
de sustancias provenientes del fumado de tabaco.
3. Alto Número de Embarazos
Los cambios hormonales que ocurren durante el embarazo favorecen
el desarrollo de las infecciones por VPH.
4. Sistema Inmunológico Deprimido
Factores genéticos o enfermedades como el SIDA, medicamentos,
consumo de drogas, etc. que provocan la depresión del sistema
inmunológico de la persona predispone al desarrollo de neoplasias
anogenitales y del cuello uterino ante la presencia de la infección por
VIH.
5. Uso Prolongado de Anticonceptivos
El uso prolongado de anticonceptivos se ha vinculado con la
persistencia de infecciones por virus del papiloma humano. Estudios
científicos han estimado que las mujeres que utilizan anticonceptivos
orales por más de 5 años duplican el riesgo de contraer cáncer
cervicouterino.
6. Factores Nutricionales
Aunque los estudios científicos no son concluyentes se considera que
una dieta baja en antioxidantes, ácido fólico y vitamina C favorece la
persistencia de la infección por virus de papiloma humano y la
evolución de las lesiones de CIN I a CIN II, III y cáncer cervicouterino.
Recomendaciones Generales para Prevención del Cáncer Cervicouterino
1. Un control riguroso, periódicamente, mediante el examen de
Papanicolaou (al menos una vez al año o más frecuente si así lo indica
su médico).
2. No fumar. El fumado aumenta el riesgo de que las lesiones
provocadas por este virus evolucionen hacia cáncer.
3. No utilizar anticonceptivos orales como método de planificación.
Investigaciones médicas han demostrado que el uso de
anticonceptivos orales por más de 5 años puede incrementar el riesgo
de carcinoma cervical hasta 4 veces en mujeres infectadas por VPH.
4. Estimular el sistema inmunológico.
Para ello es conveniente tener una alimentación muy sana y variada.
Aumentar el consumo de sustancias antioxidantes. Para ello debe
comer mucha fruta y verdura: el tomate, de preferencia cocido es rico
en un antioxidante llamado licopeno; otros alimentos ricos en
antioxidantes son las frutas y vegetales rojos y amarillos (ricos en
betacarotenos).
Consumir mucha vitamina C natural presente en el jugo de naranja
fresco, limón, tomate, kiwi, fresa.
Consumir alimentos ricos en fibra vegetal.
Evitar comer o comer poco carnes en conserva (jamones y similares) y
reducir el consumo de carnes rojas.
Consumir alimentos ricos en ácido fólico. Algunas de las principales
fuentes alimentarias de ácido fólico son los vegetales de hojas verdes
(que se deben consumir crudas o poco cocidas), el hígado, los granos
integrales, los cítricos, las nueces, las legumbres y la levadura de
cerveza. También puede consumir el ácido fólico en tabletas. La dosis
es de 400 microgramos diarios, para ello puede consumir media
tableta de 1mg al día.(lo usual es conseguir tabletas de 1 mg.)
Evitar el estrés dado que éste baja las defensas del organismo. Se
pueden utilizar técnicas para ayudar a manejar el estrés tal como el
yoga y la meditación.
Hacer ejercicio físico al menos 3 veces por semana (caminar, nadar,
etc.). El ejercicio físico estimula el sistema inmunitario de su
organismo. Si usted sufre de alguna enfermedad crónica, obesidad o
tiene dudas sobre su salud antes de comenzar a hacer ejercicios
consulte con su médico.
No consuma drogas ni alcohol dado que reducen las defensas de su
organismo.
Duerma al menos ocho horas diarias. Si le quita el sueño a su
organismo sus defensas bajan.
Bibliografía
1.Organización Panamericana de la Salud. El Control de las
Enfermedades Transmisibles. Decimoséptima Edición. Washington,
2001.
2. Muñoz Nubia, Bosch Javier. Relación Causal entre el virus de
papiloma humano y el cáncer cervicouterino y consecuencias para la
prevención. Bol. Oficina Sanit Panam 121(6), 1996
3. Muñoz, N. Et al. Epidemiologic Classification of Human
Papillomavirus Types Associated with Cervical Cancer. The New England
Journal of Medicine, 348:6, February 6, 2003
4. Thomas Cox. HPV Prevalence, Virology and Epidemiology.
http://www.baylorcme.org/hpv/presentations/cox/presentation_text.html
5. Rivera R. et al. Epidemiología del Virus Papiloma Humano. Rev.
Chil.Obstet. Ginecol 2002; 67(6): 501-506
6. Torrejón, R. Factores de Riesgo de Cáncer Uterino. Estrategias de
Prevención. Salud Total de la Mujer 2002: 4(1):23-31
Aviso
La información que usted encontrará en este artículo tiene solo fines
educativos. No pretende substituir el necesario consejo médico o la
necesidad de un tratamiento profesional médico para una dolencia o
transtorno en su salud.
Siempre debe consultar a un médico ante cualquier duda sobre su
salud y antes de comenzar un nuevo tratamiento con medicamentos,
dieta o programa de ejercicio físico


