honraron hoy en una misa funeral la memoria de Terri Schiavo, la
mujer que estuvo 15 años en estado vegetal y que murió el jueves
pasado tras permanecer 13 días sin recibir alimentos ni agua.
Los padres de Terri, Bob y Mary Schindler, y sus hermanos
Suzette y Bobby organizaron el evento a pesar de que el cuerpo de la
mujer fue cremado el sábado pasado y las cenizas están en poder de su
esposo, Michael Schiavo, quien planea otro funeral en Pennsylvania en
fecha y lugar no revelados.
La misa se realizó esta noche en la iglesia católica Sagrado
Nombre de Jesús, localizada en Gulfport, en la zona metropolitana de
Tampa, en el noroeste de Florida.
Sentados en primera fila, los Schindler fueron acompañados por
cerca de un millar de personas, muchas de las cuales los apoyaron
durante la batalla legal que libraron en los últimos ocho años para
mantener con vida a Schiavo.
Junto al altar, sobre una mesa se colocó una foto de Terri
cuando aún no era afectada por la tragedia que la dejó postrada a una
cama. A su lado, había otra foto del Papa Juan Pablo II, quien
falleció el sábado pasado en El Vaticano a los 84 años de edad.
El caso de Schiavo provocó una polémica política, religiosa,
ética y moral en Estados Unidos entre activistas a favor de la
eutanasia y grupos pro vida.
Schiavo murió a los 41 años de edad en un asilo privado de
Pinellas Park, 13 días después de que le fue retirada, por orden de
un juez estatal, la sonda que la alimentaba e hidrataba.
La mujer sufrió graves daños cerebrales en febrero de 1990
cuando su corazón dejó de latir por varios minutos debido a un
desbalance químico.
Mientras su esposo aseguraba que a ella no le hubiera gustado
ser mantenida con vida de manera artificial, sus padres rechazaron
esa versión ante las cortes que finalmente dieron la razón a Michael.
NTX/RRR/CMV/
Los padres de la fallecida Terri Schiavo y su esposo hacían hoy planes por
separado en Florida para los servicios fúnebres, en una muestra persistente
de la división familiar.
Terri, eje de una agria batalla legal que arrastró al Congreso y
al presidente de Estados Unidos, George W. Bush, falleció la víspera
a 13 días de que una corte estatal ordenó que se le removiera el tubo
de alimentación que la mantuvo con vida 15 años.
Médicos forenses conducían la autopsia de los restos de la mujer
de 41 años de edad en la oficina del distrito médico en Largo,
Florida, y el cuerpo podría ser liberado durante el día.
La larga batalla legal sobre la suerte de Schiavo atravesó por
incontables apelaciones en tribunales estatales y federales, y fue la
orden de una de esas cortes la que designó a Michael Schiavo quien
como guardián legal, puede proceder con la cremación de los restos.
Michael planea incinerar los restos y que las cenizas sean
enterradas en un lugar secreto en el estado de Pennsylvania, donde
reside.
Pero los padres, Bob y Mary Schindler -fieles católicos-, que
pelearon en las cortes contra su yerno por mantener a su hija con
vida, quieren enterrarla en un cementerio en Florida.
Scott Schiavo dijo a la cadena CNN que su hermano Michael planea
mantener el entierro y el lugar donde se realice lo más oculto
posible, lo que implicaría no revelarlo a los padres de Terri, a fin
de evitar un "espectáculo para el periodismo sensacionalista".
Fuentes cercanas a Michael han dicho a la prensa que, en una
concesión a la fe católica de los padres de Terri, se planea una misa
fúnebre para los próximos martes o miércoles.
Schiavo falleció debido a que no recibió agua y alimentos de
manera artificial con una sonda durante los últimos 13 días, pero la
autopsia podría revelar más de la extensión del daño cerebral que
sufría.
Terri murió cinco años después de que la corte estatal falló en
favor de su esposo, bajo el argumento de que se encontraba en
Persistente Estado Vegetativo tras un ataque cardiaco en 1990, sin
conciencia.
Los Schindler creyendo que su hija les respondía y tenía
oportunidad de mejorar con tratamientos, pelearon por prolongar su
vida en una lucha a la que se unieron cristianos conservadores, y
activistas pro vida.
NTX/PTZ/VRR/
Terry Schiavo falleció hoy a los 41
años después de permanecer 15 años con un daño cerebral severo, y su
deceso conmueve a Estados Unidos y enfrenta a partidarios por el
derecho a la vida y la muerte.
El 25 de febrero de 1990 Terry sufrió un colapso en su casa, a
los 26 años, y sufrió un accidente cardiovascular que le dejó daño
cerebral al no recibir oxígeno por un paro cardiaco debido a un
desbalance químico de potasio.
Desde entonces, la estadunidense permaneció inmovilizada y debió
ser alimentada mediante una sonda, aunque su organismo no dependió de
ningún sistema artificial.
Ante esta situación, el esposo de Terry, Michael Schiavo,
aseguró que su esposa le había dicho que prefería morir si tuviera
que vivir postrada.
Por otra parte, los padres de Terry asumen una postura diferente
y afirman que su hija está contenta con el amor y los cuidados que
recibe.
1992, noviembre: Su esposo Michael Schiavo gana demanda contra
médicos a los que acusa de diagnosticar de manera errónea a su mujer.
1993, julio: Los padres de Terry piden que se retire la custodia
a Michael, en una solicitud que fue desechada.
1998, mayo: Michael Schiavo solicita a la corte que se
desconecte la sonda de alimentación e hidratación a Terry.
2001, abril: Desconectan tubo por el cual es alimentado Terry,
pero un juez estatal ordena que le sea reinstalado.
2002, octubre: La Corte Estatal de Apelación ordena nuevo
juicio.
2002, noviembre: Juez ordena remoción de sonda al determinar que
no hay signos de recuperación en Terry.
2003, agosto: La Suprema Corte de Justicia de Florida rechaza
escuchar el caso.
2003, octubre 15: Los médicos retiran la sonda.
2003, octubre 21: El gobernador de Florida, Jeb Bush, firma ley
aprobada por el Congreso Estatal y ordena que reinserten el tubo.
2004, septiembre: La Suprema Corte de Florida declara
inconstitucional la llamada Ley Terry.
2005, enero 24: La Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos
rechaza escuchar recurso interpuesto por los padres de Terry.
Febrero 22: La Segunda Corte de Apelaciones del Distrito de
Florida autoriza a Michael Schiavo remover la sonda a Terry.
Marzo 17: La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprueba
ley que podría mantener alimentada artificialmente a Terry.
Marzo 18: El senado de Estados Unidos invita a Terry a la Cámara
y los médicos desconectan sonda luego que un juez estatal rechaza
retrasar la medida.
Marzo 20: El senado aprueba una ley que otorga jurisdicción a
las cortes federales sobre tribunales estatales.
Marzo 21: La Cámara de Representantes aprueba la ley y horas más
tarde, el presidente George W. Bush firma la ley, conocida como
"Compromiso del Domingo de Palma".
Marzo 21: Los padres de Schiavo presentan una solicitud ante un
tribunal federal de Florida para que revise la sentencia de la Corte
del Segundo Circuito de ese estado.
Marzo 22: El juez James Whittemore falla a favor de mantener a
Schiavo desconectada de las sondas que la alimentan y los padres de
Schiavo presentan una apelación de emergencia ante la Corte Federal
de Apelaciones en Atlanta, Estados Unidos.
Marzo 23: La Corte Federal de Apelaciones de Atlanta rechaza la
apelación de emergencia.
Marzo 30: La Corte Federal de Apelaciones de Atlanta y la Corte
Suprema rechazan una vez más la apelación de última hora.
Marzo 31: A las 09.05 hora local es declarada muerta Terry
Schiavo, en presencia de su esposo Michael Schiavo y tras 15 días de
haberle sido retirada una sonda alimenticia.
NTX/RRR/PTZ/RBR/
Resignados, manifestantes contra la muerte de Terri esperan el desenlace
PINELLAS PARK, EEUU, Mar 31 (AFP) -
Cerradas todas las vías legales para salvar la vida de Terri Schiavo, los
manifestantes que se opusieron a su muerte ya se resignaron a lo inevitable,
y a menos que ocurra un milagro, la mujer, de 41 años de edad, morirá en las
próximas horas.
La alegría que hace 10 días sentían los manifestantes congregados frente al
centro de tratamiento de Pinellas Park (oeste de Florida) en donde Terri
aguarda su muerte, cuando el Congreso norteamericano aprobó una ley que
tenía el propósito de salvarla, dio paso a la resignación finalmente este jueves.
El Tribunal Supremo estadounidense, minutos después de recibir una
apelación de la familia de Terri para que se le permitiera su alimentación, les
cerró la puerta definitivamente al rechazar, por sexta ocasión, intervenir en el
caso.
"Es todo. Es decir, no hay más tiempo", dijo el abogado de los familiares de la
paciente, David Gibbs, luego de presentar la apelación.
Los padres de Terri, que lleva 15 años en estado vegetativo, trataron hasta lo
imposible para salvarla luego de que se le retirara su catéter alimentario el
pasado 18 de marzo por disposición de su esposo, que sostiene que ella
nunca hubiese querido vivir por medios artificiales.
"Honestamente, la mayoría de la gente aquí aún tiene esperanzas, pero yo no
creo que haya más que hacer", dijo Paula Seppaner, una residente de Florida
que permanecía frente al centro el jueves por la noche.
"Eso realmente me entristece", dijo, porque "uno tiene que dejar vivir", y los
tribunales no dejaron vivir a Terri, según ella.
"Nosotros siempre nos mantendremos rezando, nuestras vidas están en
manos de Dios, pero los resultados no siempre son los que uno espera",
agregó David Vogel, quien vino desde Ohio (norte) para apoyar a los Schindler
en su pelea, y lleva casi dos semanas en el lugar.
Un altar improvisado sobre el césped exhibe pinturas y estatuas de Cristo y de
la Virgen María, y sobre el mismo arden las velas. El funeral de Terri ya está
dispuesto.
Antes, cuando estos manifestantes, en su mayoría religiosos, aún creían que
se podía hacer algo por ella, organizaron protestas intentando llevarle agua a
la mujer, para que los arrestaran y a través de las cámaras generar alguna
simpatía. Varios niños fueron utilizados con el mismo propósito.
Cuando se dieron cuenta de que las puertas se estaban cerrando
comenzaron a frustrarse y las protestas ya no fueron planificadas, se lanzaron
a la fuerza y hasta uno fue derribado con una descarga eléctrica cuando
alcanzó la puerta del centro de cuidado. Fue el que llegó más lejos. En total
unas 47 personas fueron detenidas.
Jeb Bush "tiene la Guardia Nacional" y pudo venir al rescate de Terri, dijo otro
residente de Florida que no quiso identificarse, de 35 años de edad, furioso
con el gobernador del Estado, quien intercedió varias veces por la mujer pero
no quiso ir contra los tribunales esta vez.
Un tambor sigue sonando a intervalos -como hace dos semanas- frente al
centro, como si fuese el corazón de Terri, que se va apagando.
Alguien construyó una tumba simbólica en el césped del lugar y le colocó una
corona de flores en el centro y un letrero en el que se lee: "Reza y nunca
pierdas la esperanza".
Para Jesús Rolando, un cubano residente en Lakeland, una ciudad cercana a
Pinellas Park, ya "no hay que hacer nada, para el cristiano la muerte no es
nada malo".
La Suprema Corte de Estados
Unidos se negó a celebrar una audiencia para considerar la demanda de
los padres de Terri Schiavo para que le sea reinsertado a ésta el
tubo de alimentación.
Los padres, Mary y Bob Schindler, habían interpuesto una moción
de emergencia para que el máximo tribunal emitiera una orden para
forzar la reconexión del tubo a Schiavo, una mujer de 41 años de edad
con grave daño cerebral.
En su moción, los Schindler alegaron que la remoción del tubo
representaba "una negación del derecho constitucional a la vida de
Terri Schiavo". Pero la Suprema Corte se negó la noche del miércoles
a escuchar del caso, como ya había hecho en cinco ocasiones previas.
El nuevo revés legal para los Schindler se produjo horas después
de que la Corte de Apelaciones del XI Circuito rechazara a su vez,
por nueve votos contra dos, celebrar una audiencia para considerar la
demanda de reinserción del tubo a Schiavo.
Stanley Birch, uno de los jueces de la Corte de Apelaciones, con
sede en Atlanta, dijo en su opinión que el Congreso "optó por rebasar
las fronteras constitucionales" al aprobar una ley que forzaba a las
cortes federales a escuchar del caso.
El 21 de marzo, tres días después de que el tubo de alimentación
le fuera retirado a Schiavo, el Congreso aprobó una ley que
transfería la jurisdicción del caso de una corte estatal de Florida a
los tribunales federales. El presidente George W. Bush firmó la ley
en la madrugada del 22 de marzo.
La Corte de Apelaciones había dado esperanzas a los Schindler en
la madrugada del miércoles al acceder a considerar su petición de una
nueva audiencia, pero por la tarde rechazó finalmente la solicitud.
Schiavo, que está en estado vegetativo desde hace 15 años, lleva
desde la tarde del 18 de marzo sin el tubo, y en esas condiciones los
médicos prevén que muera en pocos días.
Los Schindler han buscado en las cortes que su hija sea
mantenida con vida, mientras que el esposo de Schiavo, Michael,
propugna que se le deje morir.
NTX/MSC/MRG/

