
Daddy Yankee, en la cúspide
En vísperas de su esperado concierto con Snoop Dogg, ‘El Cangri’
ratifica su identidad con la calle y mantiene su liderazgo en el género
del reggaetón
Los últimos días han sido muy ajetreados para él: tras su
presentación en la más reciente ceremonia del Premio Lo Nuestro —
literalmente candente por el intenso empleo de juegos pirotécnicos
en su acto—, Raymond Ayala, conocido en los predios musicales
como Daddy Yankee, participó en el Festival de Viña del Mar,
conquistando de tal modo al “monstruo” (es decir, al público que
asiste al evento) que éste no se conformó hasta que se le entregaron
la Antorcha de Plata, la Antorcha de Oro y hasta la Gaviota de Plata,
reservada para los ganadores de las competencias de canciones
internacionales y folklóricas.
No fue sólo la primera vez que Daddy Yankee actuaba en un
escenario chileno abierto para el público, sino también la primera vez
que un artista de reggaetón se presentaba en el festival.
“Fue un verdadero orgullo, porque solamente invitan a la crema de la
crema”, empieza a decir la superestrella. “Nunca habían sentido la
fuerza de la calle caribeña y espero que esto le abra las puertas al
género por allá”.
Ayala acaba de recibir, además, la nada despreciable suma de 10
nominaciones para los premios Billboard de la Música Latina, cuya
ceremonia se llevará a cabo el 27 de abril, y se apresta a ofrecer este
domingo en el Forum de Inglewood un show al lado del legendario
Snoop Dogg, referente esencial del hip-hop a nivel mundial.
“Yo veo todo lo que está pasando y cada día me sorprendo más,
porque trabajo tanto que cada vez que sale una noticia así pierdo un
poco la noción de las cosas”, dice el entrevistado. “Lo único en lo que
pienso es en el trabajo y cuando salgo del trabajo, me voy al barrio
para estar con mi gente, por lo que no sé lo que está pasando en
términos de la industria. Cuando me llaman para anunciarme estos
logros me siento bien contento, porque se está reconociendo el
sacrificio que estoy haciendo, y es que siempre he querido
representar a la calle y al barrio”.
Hay más en su agenda, como la inminente salida de un programa
propio de radio que ha sido adquirido por la poderosa compañía ABC
Radio Networks. “Voy a ser el productor, no el locutor, pero voy a
participar en las primeras emisiones para dejar mi estampa y
después le voy a ceder la posta a dos DJ contratados para esto”,
prosigue. “Se va a transmitir en Puerto Rico y Estados Unidos.
Queremos ser la voz de los jóvenes latinos y tocar lo que no se toca
en la radio, sino en la calle; yo sé lo que está pasando en el barrio,
porque todo el tiempo estoy haciendo mi asignación. La idea no es
tocar sólo reggaetón, sino también hip-hop —anglo y latino— y dance
hall, algo que no se hace en ningún show”.
Eso no es todo: los fans de “El Cangri” esperan con anhelo el
estreno de Talento de barrio, la película protagonizada por su ídolo,
que se terminó ya de filmar y se encuentra en la etapa final de
montaje. “Ahora mismo estoy enfocado en el soundtrack que tiene a
muchos artistas invitados, no sólo del reggaetón, sino también de
otros géneros”, comenta el boricua. “Haber participado en esta
película ha sido una bendición y creo que he sido bien afortunado en
poder enseñar a las personas cómo ha sido nuestra lucha y lo que
tenemos que pasar día a día. Sé que todo el mundo en Sudamérica y
Centroamérica se va a identificar [con la historia], sobre todo en los
barrios, porque el ambiente donde filmamos es un barrio similar a
todos los barrios; son los mismos problemas, pero en diferente
escenario”.
Daddy Yankee asegura que no le resultó difícil desenvolverse ante
las cámaras, porque, en sus palabras, “los raperos somos actores
naturales; todos los videos que hacemos nos ayudan en esto. Como
quiera que sea, [lo de las películas] es más intenso, más profundo, y
es un trabajo que conlleva mucho sacrificio”.
Cuando se le pregunta si esta incursión en el cine significa un intento
de seguirle los pasos a Eminem, el rapero latino deja en claro que
su propia película no será autobiográfica, como sí lo fuera de algún
modo 8 Mile, la cinta del aludido artista estadounidense. “La mía no
tiene nada que ver con mi vida, a pesar de que tiene mucho
realismo”, precisa. “Pero hace poco me llegó un script que sí es
sobre mi historia y lo estamos considerando”.
Esta última declaración llama la atención si se tiene en cuenta que, a
diferencia de Eminem, Ayala es extremadamente reservado en lo que
respecta a su familia. “Yo hablo de todo lo que he pasado, pero no de
mi esposa y mis hijos, que son lo único que tengo y que protejo”,
confirma. “Si se hace una película sobre mi vida, trataría más sobre
mi etapa de crecimiento, porque lo de Eminem refleja mucho sus
problemas familiares [recientes]. Yo no menciono a mis seres
cercanos en mis canciones, porque todo está muy bien con ellos; si
pasara algo [negativo], por supuesto que agarraría el lápiz para
compartir mis penas con la gente”.
Aunque muchos creyeron que lo de Daddy Yankee iba a ser pasajero,
el cantante está convencido de que puede superar el impresionante
éxito de Gasolina con composiciones nuevas. “Mucha gente
consideró imposible que pudiera hacerlo, pero yo le tengo mucha fe
a mi lado creativo”, afirma. “Ahora mismo, el tema Rompe [del disco
Barrio fino en directo (2005)] está funcionando mejor que Gasolina,
porque al anterior le tomó un año y medio para hacerse conocido,
mientras que [éste] está en todos lados tras sólo dos meses [de
lanzado], incluyendo a la lista de los videos más solicitados en
Estados Unidos”.
Muchos creen que este rapero es una figura nueva en el mundo del
espectáculo y que el álbum Barrio fino (2004) fue el primero en su
carrera, ignorando que el hombre lleva ya una década y media en el
negocio.
“Es importante que la gente sepa que antes de Barrio fino —que fue
el que hizo que explotara la cosa— ya tenía seis discos como solista,
porque no he llegado a donde estoy ahora por suerte o por
casualidad”, enfatiza. “Esto ha sido un trabajo de muchos años,
aunque la fan base que tenía antes era cien por ciento underground.
Entiendo que mi carrera tomó otro rumbo desde el disco El Cangri.
com, porque fue el que empezó a llevarme fuera de Puerto Rico”.
Daddy Yankee estaba ya presente en la grabación de Playera 37, un
recopilatorio lanzado en 1991 que, según él, fue el verdadero punto
de partida de lo que se conoce ahora como reggaetón.
“Antes de eso, empleábamos discos de vinilo de artistas extranjeros,
sobre todo de hip-hop anglo y de reggae jamaiquino, porque en esa
época no teníamos herramientas para crear bases musicales
propias y samplearlas”, explica. “Pero ese disco empezó a mostrar
que se podía hacer un estilo propio y fue el que cambió la industria.
En él participaron pioneros del movimiento como Rey Pirín, Maicol &
Manuel, Don Chezina, El Mexicano, y un servidor”.
La fama no llega sólo de la mano con sucesos afortunados, sino
también con malas intenciones, como el boricua califica al rumor
generado hace poco sobre un concierto en el que, supuestamente,
quemó una bandera mexicana.
“Son cosas de la internet, porque allí puede entrar cualquier persona
y crear el chisme que se le ocurra”, dice el artista. “Aunque siempre
van a haber rumores y no hay que hacerles [normalmente] caso,
mucha gente empezó a preguntarme sobre esto, y por eso tuve que
desmentirlo públicamente. Es que siempre va a haber un comité del
odio. ¿Que si tengo enemigos? Bueno, Cristo los tuvo y fue el mejor”.
En 1994, Ayala estaba decidido a convertirse en un jugador
profesional de beisbol. Lo de rapear era sólo un pasatiempo,
plasmado en cassettes que vendía en las esquinas para poder
comprar la ropa deportiva que necesitaba. Pero una tarde, saliendo
de un estudio de grabación en su propio barrio, recibió en una de sus
piernas una bala que lo alejó definitivamente de las canchas (y que
de paso lo llevó a asumir definitivamente la música como carrera).
Sin embargo, el reggaetonero asegura que la agresión no provino de
un enemigo suyo.
“Me confundieron con la persona que querían asesinar, porque mi
sector tenía guerra con otro sector”, explica. “[En esas áreas de
Puerto Rico], seas o no seas pandillero, tienes que estar a la
expectativa, porque cualquier cosa puede pasar. Yo nunca estuve
metido en nada de eso, pero cuando vives en el barrio, los
pandilleros son amigos tuyos, porque forman parte de la misma
comunidad”.
Curiosamente, no hay que ser enemigo de alguien para hacerle
daño, aunque sea de manera involuntaria. Hace algún tiempo, una
fan colombiana de Ayala, presa de un entusiasmo bastante
desmedido, quiso llevarse literalmente a casa una parte de su ídolo,
ya que le arrancó el lóbulo de una oreja a la salida de un concierto.
“Lo que ella quería era quitarme una prenda de vestir, pero le salió
mal”, comenta Daddy Yankee, más divertido que disgustado (aunque
tuvo que recurrir a una cirugía inmediata para recuperar lo perdido).
“Yo entiendo a la fanaticada, porque a veces se dan cosas así en
momentos de euforia”.
En medio de tanto ajetreo, la grabación de El cartel —próximo álbum
de “El Cangri” y primero con el importante sello Interscope— se
encuentra por el momento detenida.
“Pero pienso retomarla dentro de muy poco, tras la gira promocional
que voy a hacer en México”, aclara la estrella. “Va a llevar un poco de
inglés, pero será básicamente en español, como todo lo que he
hecho. Tendrá el mismo título del primer disco mío que se lanzó en
Puerto Rico, porque quiero educar a las personas sobre quién es
Daddy Yankee”.
Daddy Yankee prepara su próximo disco, ‘El cartel’, que será en
español con algo de inglés