Juan José Gurruchaga es Rodrigo
18 años. Hijo de un hombre hiper conservador y estructurado,
y de una dueña de casa tradicional. Rodrigo tiene problemas
conductuales producto de una enseñanza represiva. Está en
cuarto medio. A pesar de tener un talento literario, puede ser
abusador, burlesco y manipulador. También arrogante,
aunque todo esto producto de su inseguridad. Al mismo
tiempo es encantador, lo que hace que se le perdone todo.
Tiene además un problema con el alcohol. Producto de esto
sufre dos accidentes automovilísticos.
Juan José Gurruchaga
Juanjo tiene 26 años y es egrsado y titulado de la carrera de
actuación en el DUOC.
Hace seis meses que no pololea, pero declara no perder
tampoco su tiempo.
Su mayor locura fue pasar debajo de un barco haciendo
amnea y su carrete ideal es con amigos conversando. El
deseo oculto de Juanjo es viajar al pasado y su camida
favorita es un buen lomo con puré y también el sushi.
A la hora dee enamorarse Juan José declara que le gustan
todas las mujeres...
El actor de la teleserie juvenil "16" y desde hoy protagonista
de "Bienvenida realidad", cuenta como será esta nueva
serie enfocada en los jóvenes
El año pasado se hizo conocido en el papel de Darío
Carmona, en la teleserie juvenil "16" donde era el alumno
más desordenado del curso; fue toda una revelación como
actor y causó estragos entre las escolares que vieron en este
joven su nuevo ídolo, gracias a su buena facha y sus
profundos ojos verdes.
Es Juan José Gurruchaga, quien a sus 26 años comienza a
hacer una carrera actoral exitosa en televisión, teatro y
también en el doblaje de animación.
Desde hoy, estará nuevamente en los hogares con
"Bienvenida realidad" la serie que TVN comienza a transmitir
esta noche. Ahí es Rodrigo, un joven de18 años, hijo de un ex
militar ultra conservador y estructurado, y de una dueña de
casa tradicional. Rodrigo tiene problemas conductuales
producto de una enseñanza represiva. Está en cuarto medio. A
pesar de tener un talento literario, puede ser abusador,
burlesco y manipulador. También arrogante, aunque todo esto
es producto de su inseguridad. Al mismo tiempo es
encantador, lo que hace que se le perdone todo. Tiene
además un problema con el alcohol. Producto de esto, sufre
dos accidentes automovilísticos.
-¿Cómo defines a Rodrigo?
-Puede ser como hablar de un príncipe de las tinieblas, en
que tengo conflictos con mi padre y que dentro de la parte
conservadora de él, ejerce un predominio sobre la familia y su
hijo que soy yo. Él manifiesta un disgusto o una no aprobación
de una relación contestataria, con el hecho de que Rodrigo
tenga una falta de identidad porque él no quiere ser como dice
su padre, es decir, semejante a él, y que siga una carrera
tradicionalista.
-¿Y cómo es la serie?
-Es una serie de jóvenes que aborda un poco más allá, que
se abre con la posibilidad de que a las diez de la noche
puedas profundizar un poco más. Los tópicos son el
alcoholismo y la drogadicción. La serie no es sólo para los
jóvenes, sino que también para los adultos, porque transmite
emociones y también educación, porque es para aprender
que la sociedad va avanzando, ya sea positiva o
negativamente. Serán historias distintas con un tratamiento
más crudo, porque los temas en cuestión están más
desarrollados para el horario que se va a dar. Viene más
fuerte, además que los personajes están en el límite, que es
perder un poco la no responsabilidad de estar en el colegio,
donde vas a estudiar y ahora es un paso de la búsqueda de tu
identidad en el sentido de ser responsable al momento de
decidir. Entonces, hay una metamorfosis.
-¿Con quien de tus dos personajes te identificas más?
-Me parezco un poco más del que hago en "16". Más
positivista, más blanco.
-¿Cómo asumes el éxito que tuviste en "16"?
-Los éxitos personales son personales, y uno no puede
evaluarlo porque para eso hay que sentarse a conversar de lo
que uno cree que es el éxito. El éxito individual es hablar de
una cosa ególatra y yo creo más en un trabajo de grupo, en
que todos trabajemos a apostar a algo, y los logros
personales no son para andarlos vociferando.
-¿Y el éxito con las mujeres?
-Yo no soy tan narcisista y ególatra y no me creo la última
chupada del mate, pero tampoco me creo la persona que no
tiene cualidades para poder tener un atractivo, pero creo que
el desarrollo más importante es el de adentro hacia fuera, ese
es mi atractivo más grande.
-¿Posibilidades de estar en una teleserie?
-No puedo hablar de eso, pero algo hay.
La serie
"Bienvenida realidad" es una coproducción de TVN, Roos Film
y Sony Pictures Television International, que en un principio
fue concebida como una película y que a lo largo de sus
catorce capítulos retrata la vida de un grupo de jóvenes
chilenos, en su último año de colegio. Con realismo y sin
medias tintas, la serie aborda los tópicos más interesantes
para las nuevas generaciones (identidad cultural y sexual,
amor, música, enredos familiares, dinero, alcohol y más),
desde un punto de vista atractivo para un público adulto y
joven.
El elenco lo componen Isabel Ruiz (Gloria), Nathalie Soublette
(Florencia), Tiago Correa (Franco), Juan José Gurruchaga
(Rodrigo), Florencia Moreno (Julia), Pablo Macaya (Sergio),
María Paz Vicens (Ana), Cristóbal Prado (Javier), Javiera del
Campo (Camila), María Izquierdo (Josefina), Luz Croxatto
(Claudia), Jaime Omeñaca (Jorge), Pablo Striano (Manuel),
Maricarmen Arrigorriaga (Teresa) e Iñigo Urrutia (Nico).
La dirección es de Sergio Castilla, el mismo de "Gringuito" y
"Te amo made in Chile", otra cinta de adolescentes, estrenada
hace un par de años en Chile.
Su personaje en "Versus" le recuerda la trágica muerte de
su padre
Juan José Gurruchaga se enfrenta al peor de sus miedos
Lunes 18 de julio de 2005
"Me prohibí atemorizarme", sostiene Juan José sobre su
reencuentro con el mar.
A los cinco años, vio morir ahogado a su papá. Ahora debe
capear olas para encarnar a un surfista.
El de 1982 es un verano que Juan José Gurruchaga quisiera
olvidar para siempre. Tenía apenas cinco años, pero recuerda
perfectamente la tarde en que con su familia se disponía a
disfrutar de las impredecibles olas de Ritoque. Olas que casi
ahogan a su hermano mayor y que terminaron con la vida de
su padre, que intentaba salvarlo. Un episodio doloroso que el
actor de TVN volvió a revivir cuando aceptó uno de los papeles
más importantes de su meteórica carrera televisiva: encarnar
a Álvaro Cox.
El talentoso muchacho ahora es parte del elenco de actores
que dirige Quena Rencoret y en "Versus" -la teleserie con que
el canal estatal pretende sepultar el fracaso de "Los Capo"-
encarna a un osado surfista, cuya mayor satisfacción es
domar las olas del mar.
"Hago esquí acuático y wakeboard, pero con el mar nunca
había tenido... siempre lo he mirado con respeto", comenta
Gurruchaga, mientras observa el bravo oleaje desde una
banca en el Sector 5 de Reñaca. "Cuando terminamos de
grabar Los treinta empecé altiro con clases de surf y fue raro.
Sentí la dificultad, aunque más que dificultad, la grandeza de
algo súper imponente... Sentir la fuerza de la ola cuando te
revienta", añade.
-En "Versus" pasas más tiempo dentro que fuera del agua.
Imagino que debe ser fuerte después del accidente de tu
papá.
-En el momento en que tomé la tabla se me vinieron todas
esas imágenes a la mente y ahí dije "o me cago de susto o
sigo adelante". Y seguí, pero cuando crucé la primera ola me
entró el pánico... Recordé la muerte de mi papá. Pero no
quería que fuera la misma historia y por eso estoy aquí
interpretando a Álvaro, que es un gallo contestatario y que
busca su equilibrio a través del mar; en tomar la ola correcta y
disfrutarla al máximo. Como las oportunidades en la vida.
-¿Cómo fue la primera vez que te lanzaste a surfear?
-Me estaba metiendo al mar y cuando iba en la mitad de la ola
me entró el susto, pero me prohibí atemorizarme. Traté de
enfrentar ese miedo con un poco de inteligencia y eso me
ayudó. Agarré tranquilidad al punto de estar mucho rato
sentado en la tabla mirando desde muy adentro hacia la orilla
de la playa, desde donde se ve la gente bien chiquitita.
-¿Cuál fue la sensación?
-De una calma interna que me hizo pensar muchas cosas.
Fue enfrentar la naturaleza casi en un estado zen de
meditación, seguir el movimiento de la ola tratando de llevar
un equilibrio.
-¿Cómo podrías definir hoy tu relación con el mar?
-Nunca le he perdido el respeto al mar. El agua, las corrientes
grandes, la fuerza. El mar me ha quitado cosas, pero me ha
entregado otras también. Es una parte importante de mi vida y
nunca voy a saber qué hubiese pasado si no hubiese ocurrido
el accidente de mi papá. Quizás sería otro mi destino, otra mi
historia, pero esta es la estoy disfrutando.


Bienvenida Realidad