La cédula de identidad

La confusión en que se hicieron los últimos parches al
Presupuesto Federal de 2010, incluyendo la fe de erratas, no
quedó claro si la Cámara de Diputados asignó fondos al proyecto
para la creación de una nueva cédula de identidad para los
mexicanos mayores de edad.

Ustedes se preguntarán para qué necesitamos una nueva cédula
de identidad, ya tenemos en primer lugar la credencial del IFE, la
CURP, la licencia de manejar, la cédula del Registro Federal de
Contribuyentes, también el pasaporte y la gente de la frontera con
Estados Unidos tiene su visa láser.

Dadas las condiciones críticas de la economía y la supuesta
intención del Gobierno Federal de hacer ahorros, a lo largo de las
discusiones en la Cámara de Diputados aparentemente se había
llegado al acuerdo de excluir al menos por este año una partida
de mil millones de pesos que proponía el Ejecutivo para financiar
el proyecto de la nueva cédula de identidad.

Además, de algún modo viene a duplicar las funciones que ya
cumple la credencial del IFE, se han gastado muchos miles de
millones de pesos en la base de datos del padrón electoral, en el
equipo para elaborar las credenciales; ha sido un trabajo muy
laborioso desarrollado a lo largo de muchos años.

Así que, aparentemente, los diputados en la comisión de
Hacienda se habían puesto de acuerdo para no incluir, al menos
el año próximo, una partida para continuar el proyecto de la
cédula de identidad.

¿Pues qué creen? Quién sabe cómo, pero al publicarse la
versión final del presupuesto en la Gaceta de la Cámara de
Diputados reapareció la partida, quién sabe cómo pero ahí está
entre las muchas partidas que conforman el presupuesto de la
Secretaría de Gobernación. Está una asignación de mil millones
de pesos en números redondos para ser invertidos el próximo
año en la dichosa cédula de identidad.

Va a ser un gran negocio para las empresas que vendan el
equipo de computación, también para las compañías que
desarrollen el software, porque van a tomarnos las huellas de los
diez dedos de las manos y van a fotografiarnos el iris del ojo.

Los mil millones que destina la Cámara de Diputados en el
presupuesto de 2010 a este proyecto se van a sumar a otros mil
millones que ya se habían reservado en el presupuesto del año
actual, pero el costo total todavía implicará la inversión de mil
millones más porque el costo total es de tres mil millones de
pesos.

Pero bueno, independientemente de los beneficios no claros, no
bien explicados de este nuevo documento de identidad la
pregunta es, ¿dónde está la austeridad gubernamental que se
anunció? ¿A qué empresas se van a dar los contratos? ¿Quiénes
están metidos en el negocio? Muchos mexicanos van a traer en el
bolsillo una nueva credencial muy costosa, muy moderna,
aunque en la cartera no traigan un centavo para llevar a su casa.