
Explotan sus límites en Mamma mia!
Rocío Banquells, María Filippini y Anahí Allué superaron sus
barreras físicas y emocionales para protagonizar el montaje
basado en la música de ABBA, que se estrena hoy en MéxicoEl
público mexicano es el invitado de honor a la boda del año, en la
que la música de ABBA y las voces de Rocío Banquells, Anahí
Allué y María Filippini se unen en una para interpretar, en la
versión en español, el montaje de Mamma Mia!, libreto original de
Catherine Johnson con música y letras de Benny Anderson y
Björn Ulvaeus, que se estrena hoy en el Teatro I del Centro
Cultural Telmex.
A diez años de su debut en Londres, México recibe la historia de
Do-nna (Banquells), una mujer adulta que deberá enfrentarse a
su pasado con el regreso de tres hombres a su vida, tras 21 años
desde su última visita, justo cuando su hija Sophie, de 20 años,
está a punto de casarse. ¿Quién será el padre de la joven?
“La gente cree que viene a un concierto de ABBA, pero no, viene a
ver un gran argumento, un espectáculo enriquecido con la música
de ABBA que todas las generaciones conocen.
“Vi la obra hace muchos años, en Nueva York, luego en Los
Ángeles y Las Vegas, es un musical que he seguido, porque en
mi adolescencia ABBA era mi grupo favorito, pero nunca me
imaginé estar en el papel de Donna, lo pedí, pero no lo
imaginaba”, aseguró Rocío Banquells, en entrevista exclusiva con
Función.
Con canciones que aún se escuchan en la radio, como Chiquitita,
Dancing queen, Honey, honey, Money, money, money y Voulez
Vous, se llenará el recinto teatral en un escenario que cuenta con
un declive de 45 grados sobre el que los más de 30 actores y
bailarines ejecutarán el musical, que los preparó con ejercicios
físicos especiales para superar la inclinación del espacio.
“Nos ha costado mucho adaptar el cuerpo a trabajar en declive y
contra la gravedad, porque realmente el dolor de los pies, del
metatarso, rodillas y caderas es increíble, pero nos empezamos
a acostumbrar, porque nos dieron ejercicios especiales para
aguantar el desnivel, desde donde se ve perfecto; es tan sencillo
y a la vez tan complicado el movimiento escenográfico, vocal y
físico, que el público saldrá impresionado.
“Para mí es de los retos más fuertes que he vivido”, reveló
Banquells.
Las coreografías son un elemento primordial de los 22 números
musicales de Mamma Mia!, mismas que implicaron un gran reto
para Rocío.
“Me cuesta un trabajo enorme porque dejé de bailar hace muchos
años y tengo poco de haber vuelto a caminar (por una
enfermedad en los huesos), lo primero que hice fue quitarme el
miedo.
“Camino con mucho tacto, muy despacio, voy viendo y observo los
movimientos de las personas, luego de que tuve un problema
físico.
“Ha sido maravilloso quitarme ese miedo y descubrir que sí
puedo, Mamma Mia! ha hecho que vuelva a tener confianza en mí,
porque sé que no soy una gran bailarina, pero me muevo mejor
de lo que creía. Ha sido un aprendizaje de vida”, reveló Banquells,
minutos antes de una de las funciones previas.
Para las actrices, su estreno real al público fue en su primera
función previa, el pasado 18 de julio, pues por fin corrieron la obra
con vestuario.
La compañía, en la que también participan Gloria Aura, Carlos
Rivera, Paco Morales, Beto Torres y Damián López, quienes
forman parte de los 30 actores y bailarines en escena, cuenta con
el sello de Morris Gilbert y Federico González Compeán en la
producción, que invirtió hasta 35 millones de pesos en el montaje.
Anahí Allué y María Filippini, intérpretes de las amigas de Donna,
Rosie y Tanya respectivamente, no sólo han descubierto una
amistad entre las tres, sino un aprendizaje profesional y de vida
que ha sacado su energía más allá de sus propios límites.
“Lo que he encontrado de mí en este musical es fortaleza,
paciencia, sentir que había llegado al límite y ver que había
bastante más de mí.
“Mamma Mia! es luz, energía, es tocar emociones en común que
tienen que ver con la maternidad, el amor, el resentimiento entre
una pareja y una niña que cree en toda la ilusión de su boda y la
amistad entre tres mujeres a pesar de los años”, dijo Allué.
“De pronto subestiman el musical porque creen que sólo es un
show basado en la música de ABBA, pero la obra tiene un
argumento muy claro e importante, que reúne a generaciones de
20 y 40 años, de las que habrá una historia, una moraleja y se
aprenderá algo, aparte de estar llena de color, baile y coros
totalmente en vivo del ensamble, que luego sale corriendo a
escena para bailar”, concluyó Filippini.

RebeldeDigital.com