Jennifer López supera su récord amoroso con 2 años de matrimonio   

Jennifer López ha superado todos sus récords en cuanto a duración de una
relación amorosa, y el próximo 5 de junio cumplirá dos años de matrimonio
con Marc Anthony en medio de intensos rumores sobre su deseado
embarazo.

En otras circunstancias dos años parecería poco tiempo, casi una larga
luna de miel.

Pero en el caso de esta actriz, cantante, bailarina y empresaria, que se ha
ganado la reputación de ser la nueva Elizabeth Taylor en el campo
amoroso, un segundo aniversario de boda es motivo de celebración.

López, de 36 años, piensa celebrar el aniversario tan discretamente como
transcurrió su boda con el cantante Marc Anthony, de 37.

Un enlace por sorpresa en la casa del artista puertorriqueño en Los
Angeles y que ninguna de las partes se molestó en confirmar oficialmente
ni tan siquiera con el consabido comunicado.

Quizá sea eso es lo que ha cambiado en la vida de la nueva "Selena", la
discreción que, junto con la felicidad que muestra la pareja las pocas veces
que se les ve en público, los ha llevado sin problemas a su segundo
aniversario de boda.




















Como declara el realizador cubano León Ichaso a la revista "People" tras
trabajar con ambos en el rodaje de su próxima película, "El cantante", es
"muy agradable demostrar que todo el mundo estaba equivocado".

La tercera boda de la belleza hispana, con Anthony, divorciado cuatro días
antes del enlace de la modelo puertorriqueña Dayanara Torres, sonó a
nuevo desastre amoroso en la vida de la protagonista de "The Wedding
Planner".

Los ejemplos sobraban. A esas alturas Jennifer López llevaba dos
divorcios a sus espaldas, primero con el camarero y modelo Ojani Noa, con
quien se casó y separó en el mismo año, 1997.

Y luego su enlace con el bailarín Chris Judd, una boda celebrada el 29 de
septiembre de 2001 y una separación que se produjo en junio de 2002.

Además están sus sonadas relaciones sentimentales que duraron más
que sus matrimonios.

El rapero y diseñador de moda Sean Combs fue el acompañante de López
desde 1999 hasta febrero de 2001, inseparables incluso cuando fueron
detenidos en relación con un tiroteo que se produjo en una discoteca de
Nueva York.

Con el actor Ben Affleck el único tiroteo fue el de los flashes de los
"paparazzi" que les persiguieron durante toda su relación, los mismos que
bautizaron a la pareja con el mote de "Bennifer".

Ambos comenzaron su relación con un beso en el verano de 2002 y se iban
a casar el 14 de septiembre de 2003, cuando la boda fue pospuesta y
cancelada por "una excesiva atención de los medios".

Desde entonces la vida de López transcurre con una mayor discreción. Ni
los escotes son tan pronunciados como con aquel vestido verde de
Versace que lució junto a Combs, ni su presencia es tan obvia como lo fue
en su etapa "Bennifer".

"Son gente normal", dijo a la revista su amiga la actriz Leah Remini quien
junto con su marido, Angelo Pagan, salen juntos con López y el cantante
como dos parejas cualquiera.

Dentro de la normalidad su amor parece firme, como se desprende del
discurso de Marc Anthony en la entrega de los premios ALMA, cuando todos
sus agradecimientos fueron para "su bellísima y gloriosa novia".

Un momento perfecto para hablar de descendencia en opinión de la prensa
del corazón, que sabe del amor de López por los niños y aprovecha
cualquier indicio, por nimio que sea, para hablar de embarazo.

Por ejemplo, las raíces canosas y sin teñir que tenía López en la gala del
Instituto de Moda Met's y que crearon todo un revuelo dadas las
recomendaciones médicas de que no se utilicen tintes en los primeros
meses de embarazo.

Fue tal la que se montó que su portavoz tuvo que callar con un desmentido
estos rumores, aunque la prensa del corazón insiste que no hay mejor
celebración de boda que la visita de la cigüeña. EFE