UNA EVA Y DOS PATANES. .
Cuenta la divertida historia de dos estafadores viviendo el la
Riviera Francesa. Uno de ellos, es el sofisticado y elegante
Lawrence (Eugenio Montessoro), quien paga una lujosa vida
estafando a mujeres millonarias que viven o visitan la zona. El
otro, es un estafador de quinta categoría, en pocas palabras un
pobre diablo, Freddy Benson (Eugenio Derbez), quien para
obtener dinero de sus victimas se inventa historias baratas sobre
la mala salud de su abuelita. La victima es la heredera
norteamericana Christine Colgate (Alessandra Rosaldo), y la
batalla por su dinero y por su amor hará que el público disfrute
una de las mas espectaculares, sorprendentes y divertidas
comedias musicales.
Cuenta con orquesta en vivo, 12 cambios de escenografía, mas
de 350 cambios de vestuario y 25 actores en escena.
Duración:2 Horas aproximadamente y cuenta con intermedio de
15 minutos.
Los ensayos de la puesta en escena Una Eva y Dos Patanes,
protagonizada por Eugenio Derbez y Alessandra Rosaldo, han
sido tan divertidos que, en más de una ocasión, se han tenido
que interrumpir hasta que las risas de los dos se disipan.
Aunque llevan un año y medio de noviazgo, e inmediatamente se
sonríen e intercambian miradas de complicidad en el momento
en que coinciden en el escenario, Alessandra se refiere a
Eugenio como “señor director”.
“Trabajar con él es un bendición, y ahora espero tener lo que se
requiere para no reírme mucho, porque hasta ahorita cuando
hemos corrido la obra ya van dos o tres veces que suelto la
carcajada; que se vale mientras ensayemos, pero, cuando esté el
público, hay que contenerse para que no parezca que sólo
estamos echando relajo.
“La parte de las risas ha sido muy difícil, pero con todo lo
complicado, agotador y, a veces, hasta tedioso que puede ser
estar horas interminables en el teatro checando los detalles,
siempre resulta divertido, porque Eugenio o alguien más saca
comentarios chistosos”.
La actriz también dice que, a pesar de que es su pareja, no le ha
resultado difícil que Eugenio (quien también actúa en el montaje)
la dirija en la obra, que representa su debut en esta disciplina, y
se estrenará el viernes en el Teatro de los Insurgentes.
“Los dos tenemos muy claro que en el escenario yo soy la actriz, y
él es el director, que es quien tiene la última palabra, y por eso no
hemos tenido ninguna bronca.
“Al contrario, nos entendemos muy bien, y muchas veces sólo con
una mirada ya sé qué no le gustó; por su reacción puedo intuir
que algo estuvo mal, y ya después lo platicamos”.
Una Eva y dos Patanes es una comedia musical que cuenta la
historia de dos estafadores que, al hacer sus fechorías, jamás
creen que podría aparecer alguien más inteligente que ellos.
(Eugenio) es muy paciente, escucha todas las opiniones, es un
director abierto, tolerante y generoso, que siempre tiene una
sonrisa para todos.
Alessandra Rosaldo/Actriz
En su segunda experiencia como director de teatro, luego de Un
Gallego en París, Eugenio indica que la comunicación con su
novia ha fluido sin problema.
Es más, dice que es tan aplicada que es a la que menos ha
tenido que decirle qué hacer.
“Ha sido muy curioso, porque es la que menos he dirigido. Es la
que más intuición tiene, de 10 notas que doy, dos son para ella,
parece que lo digo porque es mi novia, pero en México no hay
gente tan preparada como ella: que canta como ya saben, baila
como ya saben, que actúa excelente, y resulta que en comedia es
buenísima; se van a morir cuando la vean”.
Eso sí, el actor aclara que Alessandra no goza de ningún
privilegio por ser la novia del director.
“Trato de ser con ella como con todos. Llevamos una relación
muy profesional dentro del teatro, cualquier problema lo dejamos
afuera, ni siquiera en los camerinos, y tratamos de que una vez
que se pasa la puerta del teatro ni siquiera estamos uno encima
del otro a nivel cariñoso, es como una relación muy neutral.
“Y no puedes dar preferencias, al contrario, ha habido momentos
en los que por ser mi pareja tiene que aguantar cosas que, si no
lo fuera, no se hubiera aguantado; por ejemplo, no puede pedir
ningún permiso”.
En Una Eva y dos Patanes, Eugenio y Alessandra comparten el
escenario con Eugenio Montessoro, Jacqueline Voltaire y 30
actores en escena.





